La presión crece sobre la distribución HORECA: evolucionas o desapareces

La pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en el canal HORECA. Lo que parecía una crisis puntual desencadenó un proceso de transformación profunda que continúa hasta hoy. A esto se han sumado la inflación, la inestabilidad geopolítica y un cambio sostenido en los hábitos de consumo.

En este nuevo entorno, la digitalización y la sostenibilidad han dejado de ser una ventaja competitiva: se han convertido en condiciones indispensables para seguir siendo relevante.

Digitalización obligada

Ya no se trata de “modernizarse”, sino de seguir operando con eficiencia. Los bares, restaurantes y hoteles demandan agilidad, información clara y procesos sencillos. Para responder a esta expectativa, los distribuidores necesitan digitalizar su operativa: automatizar pedidos, mejorar la comunicación comercial, optimizar rutas y acceder en tiempo real a datos relevantes.

Digitalizar no significa complicarse. Significa simplificar lo complejo para tomar mejores decisiones y liberar tiempo operativo.

Sostenibilidad como exigencia, no como opción

El consumidor exige prácticas responsables, y el canal HORECA lo incorpora cada vez más como criterio de compra. Se valora la proximidad, la eficiencia logística y el uso responsable de envases. Sin embargo, algunas normativas recientes —como los límites de carga por eje o ciertos peajes indiscriminados por emisiones— están encareciendo el transporte sin lograr una mejora real del impacto ambiental.

Obligar a usar más vehículos para transportar lo mismo, o aplicar costes adicionales sin tener en cuenta la eficiencia de cada operador, puede generar el efecto contrario al buscado. La sostenibilidad debe basarse en criterios técnicos y operativos, no solo en medidas teóricas.

Las zonas de bajas emisiones, por ejemplo, pueden mejorar la calidad del reparto urbano si se implantan con sentido común, especialmente en lo relativo a los horarios y condiciones de acceso. El problema aparece cuando se diseñan sin diálogo con los sectores afectados.

Por eso, es fundamental que las agrupaciones de distribuidores actúen con firmeza para garantizar que estas nuevas normativas sean aplicables, lógicas y sostenibles también desde el punto de vista económico. No se trata de frenar el cambio, sino de garantizar que sea viable y eficiente para todos.

Un cliente más informado y exigente

Los profesionales de la hostelería están mejor informados, comparan opciones, esperan inmediatez y valoran un trato personalizado. Ante esta realidad, el distribuidor ya no puede limitarse a entregar producto: debe ofrecer servicio, asesoramiento y un valor añadido real.

La fidelización no se construye solo con descuentos. Se construye acompañando al cliente y entendiendo su día a día.

Rentabilidad en el punto de mira

Con los márgenes ajustados y los costes en aumento, la eficiencia se vuelve imprescindible. El control contable riguroso, la optimización del surtido, la automatización de procesos y el rediseño de rutas logísticas son pasos necesarios para mantener la rentabilidad sin sacrificar el nivel de servicio.

Tomar decisiones basadas en datos es lo que diferencia a las empresas que sobreviven de las que crecen.

¿Y ahora qué?

El momento actual no es sencillo, pero es una oportunidad clara para quienes entienden que no se trata de una crisis puntual, sino de una nueva etapa del sector.

En Red Paralela nos hemos anticipado a esta transformación y crecemos con fuerza. Si necesitas apoyo para adaptarte, estaremos encantados de poner a tu disposición nuestro conocimiento y nuestras soluciones.